26 marzo 2016

Acuerdos Locales ¿Por qué defender los escenarios culturales de San Cristóbal?

A veces pensamos que los eventos, espacios de formación y actividades culturales en general, provienen de la caridad, los dineros de un privado o estrictamente de la voluntad de un gobernante. Pero lo cierto es que las iniciativas de carácter cultural que disfrutamos en San Cristóbal tienen tras de sí una estela de luchas, reivindicaciones y exigencias de las organizaciones locales. No sobra recordar que quienes financian estas instancias de formación y de goce estético somos nosotros mismos por medio de nuestros impuestos. Las luchas de las organizaciones sociales del territorio le han apostado, precisamente, a la mejor gestión de esos impuestos por medio de la inversión justa de los recursos públicos y a exigir un rubro para el sector local de arte, cultura y patrimonio.

En ese orden de ideas, queremos poner a disposición de ustedes los Acuerdos Locales que han permitito la creación y hoja de ruta de la Escuela de Formación en Arte, Cultura y Patrimonio, la Red de Eventos y la Semana de la Cultura. Tres iniciativas que las organizaciones culturales se han luchado con ahínco, ilusiones y, también, muchas adversidades. Tres iniciativas que nos han dotado de formación, identidad, patrimonio, alegrías y sueños a todos los que habitamos este pedazo de ciudad custodiado por las montañas del suroriente. 

Porque, a final de cuentas, somos todos, incluyéndote a ti, los que tenemos la responsabilidad de defender estos escenarios y eventos culturales. Si no eres tú, como ciudadano, como sujeto autónomo y como habitante de San Cristóbal, ¿quién más se va a empoderar de la Escuela, de la Red de Eventos, de la Semana de la Cultura, de esta página web y de estas líneas que estás leyendo? El primer paso es informarnos y los documentos están aquí, para ti, y para todo nuestro territorio. 
Sociólogo, Universidad Nacional de Colombia
Integrante del Colectivo ArtoArte 


Acuerdo Local Número 03 (Junio 01 de 2008) 
“Por el cual se crea la Escuela de formación en Arte, Cultura y Patrimonio de la localidad Cuarta de San Cristóbal".

 
 
Acuerdo Local Número 042 de 2011 

“Por el cual se reconoce y fortalece la red de eventos como procesos culturales de la Localidad Cuarta de San Cristóbal y se dictan normas para su implementacion".
 
Acuerdo Local Número 26 de 2010. 

“Por medio del cual se deroga el Acuerdo Número 11 de 1995 y se dicta la norma local que establece el desarrollo de la semana del arte, la cultura y el patrimonio en la Localidad de San Cristóbal”.

23 febrero 2016

¡Cuando nos visitaron desde Argentina!

En el proyecto Cuadras Armónicas han participado varias personas a las que queremos reconocer por su esfuerzo y por su voluntad de compartir con nosotros sus conocimientos. Lo mínimo que podemos hacer es reseñar parte de su trabajo en nuestro blog. En esta oportunidad presentamos un pequeño perfil de los artistas que han participado con algún trabajo o muestra artística. Los invitamos, entonces, a que aprecien y disfruten el trabajo de nuestros amigos.

Hace unos meses, una amiga argentina visitó nuestro país y, por diversas circunstancias, conoció el trabajo del Colectivo ArtoArte. Se echó una pasada por las montañas de San Cristóbal, acompañada, claro está, de su inseparable mate y del acento que la delataba. Y nos dejó un bello regalo, una pequeña huella de su talento y su trabajo. 

Como muchos argentinos, su ascendencia está llena de mixturas y matices: mitad italiana y mitad indígena. Su nombre oficial: Belén Painefil Delucchi. Pero ella se nombra así misma en las redes sociales: "Painefilú" porque "en realidad, así debería haberse escrito siempre, sólo que los españoles lo cortaron, de modo que es simplemente para hacer un poquito de justicia". Ahora bien, para ganar en tiempo y en confianza se contenta con que la llamen "Bel", así, a secas. Hace unos cuantos años vive en Buenos Aires, donde ejerce y difunde su trabajo, pero es del sur de ese país, un sur que anhela y extraña. 

En una esquina del barrio San Rafael suroriental se asoman unos pajaritos, que reposan sobre unas ramas, acompañados, a su vez, por unas flores coloridas. La muchacha menuda, untada de pintura y con un overol que le queda grande, me cuenta un poco de su historia y de su estancia en nuestro país, mientras va dándole vida a esta calle. 

Su nombre, dice, proviene de la herencia europea. Muchos de los indígenas, y con ello sus nombres, en ese país austral, fueron eliminados, pues se consideraban salvajes y, lo importante en épocas pasadas, era copiar la doctrina y nomenclatura occidental. Fue una historia tristísima y cruel, ya que la mayoría de los pueblos aborígenes de la Argentina fueron arrasados. En todo caso, ella guarda ciertos rasgos precolombinos y, quizá por eso, es tan enfática al señalarme, a modo de prólogo de esta entrevista, las desigualdades, la historia y los vejámenes que se han cometido contra las comunidades indígenas de su país. 

Intervención de Belén. Barrio San Rafael suroriental. Septiembre de 2015.


Fabio Ramirez: ¿Cuándo empezó tu interés por el arte?

Belén Painefilú:  En realidad no podría dar una fecha exacta. Recuerdo que me gustaba recortar las revistas de tatuajes, las agarraba y las miraba porque me parecían una cosa adorable. Después de sacarles fotocopia, las recortaba para después pegarlas en la pared. Ya en secundaria empecé a tomar clases de guitarra, a tocar bajo y a interasarme por la música en general. Como en la casa no teníamos mucho dinero, gran parte de mi ropa la diseñaba yo misma, y eso me forzaba a ser creativa. Primero estudié música pero por diversas cuestiones, después terminé estudiando diseño. Aunque muchas cosas que me enseñaban yo ya las sabía y terminé aburriéndome. Comencé a dedicarme de modo mas profesional en el tatuaje cuando cursaba en la facultad de diseño.

Con el tiempo resulté en Buenos Aires y gané un espacio. Así, poco a poco, fui trabajando en el tatuaje y abandoné la carrera...en realidad, nunca terminé una carrera. A la gente le empezó a gustar mi estilo y ahora me dedico a mejorarlo. Ese estilo aborda, sobre todo, la naturaleza, lo que incluye: su dimensión botánica, animales terrestres, vida marina y aves. Gracias a ese interés me vinculé tangencialmente con el muralismo. Como toda la vida pinté, puedo decir que una cosa me llevó a la otra, hasta llegar acá a Colombia. Quizá lo único que hago es cambiar de superficie: de la piel paso a la pared y de la pared puedo pasar al papel. 

 Observa el proceso del mural de Bell en San Rafael S.O.
Pájaros y flores desde Argentina

Fabio: ¿Logras vivir del tatuaje?

Bel:  Mis deseos y sueños los empecé a plasmar en el tatuaje. Más que tatuadora, soy ilustradora. Enfocarme en el tatuaje me ha llevado a dictar varios talleres y a dar clases en la Universidad de Palermo. Y todo esto se ha expandido de un modo casi sin querer queriendo; creo que todo tiene relación en algún punto y, sin darme cuenta, terminé por sostenerme con este oficio.
 
Fabio: ¿...y hacia futuro? 

Bel: En principio, lo único que sé es que quiero seguir dibujando, ilustrando, trabajar en diferentes superficies, sea paredes, piel o texturas de papel. Quiero también seguir viajando por el mundo, conocer otros países y personas. Así como lo he hecho hasta ahora en Colombia. Aunque no niego que a veces me hace falta mi pueblo...me gustaría estar en el sur, pues allí la vida es muy tranquila. Disfrutar de las cosas sencillas que hacía: disfrutar del paisaje, andar en bici, dormir la siesta...jajaja.


Con esta carcajada, Bel termina y retoma su mate, antes de acercarse al muro para seguir pintando los pajaritos que ya empiezan a sobresalir y ser captados por uno que otro transeúnte curioso. Día y noche trabaja y, aunque parezca agotada, sólo veo en ella gestos de agradecimiento.


15 febrero 2016

¿Qué significa formar un colectivo?

En días pasados nos reunimos para enterarnos de las novedades, los chismes, las noticias, la coyuntura y para soltar uno que otro comentario sarcástico de la situación del país, de la ciudad y de la localidad. Miente quien diga que no gusta de rajar del prójimo y, bueno, sin rubor digo que nos hemos especializado en este tipo de arte. Como nos cuesta tanto la solemnidad y el histrionismo de la formalidad, cada reunión empieza, casi que instintivamente, con un chiste o una palabra mordaz. Es la forma de apaciguar los ánimos y de enfrentarnos a los conflictos, las discrepancias y las molestias que inevitablemente surgirán en las reuniones de trabajo. 

Bienvenidos humanos y perros. Barrio San Rafael Suroriental.


A mí particularmente no me gustan estas reuniones, pero sé que son necesarias. Son como las agujas, como sacarse una muela con caries o como ver perder al equipo de fútbol de tus amores (Independiente Santa Fe): son agotadoras, jartísimas, pero la mayoría de las veces necesarias para mejorar y para crecer. 

Digo, pues, que estábamos reunidos y empezamos a charlar sobre las fortalezas, dificultades, tensiones y problemas que conlleva el trabajo en colectivo. Salen a relucir las diferencias, a veces se alza la voz, una carcajada que se entromete, un vaso de gaseosa que interrumpe la sesión, y así, la conversación se va conduciendo a sí misma. Al final, no salimos del todo contentos pero tampoco caemos en el fatalismo. Yo pienso en lo distinto que es cada uno de nosotros, que la personalidad de uno es muy distante que la del otro: que a mí me gustan los videojuegos y el fútbol, y al otro, las lentejas con arroz medio crudas; que este sabe de acuarelas y el otro conoce los planos panorámicos del cine; que este otro se le salta el genio fácilmente y que el que empieza por F. es demasiado relajado. Que hay uno, más allá, que permanece en silenco. Y bueno, todos, de alguna manera nos entendemos en medio de nuestra diversidad. 

Cuando veo estas situaciones, recuerdo a Estanislao Zuleta, quien pedía más y mejores conflictos, antes que un paraíso de miel donde todas las cosas fueran fáciles y donde no existieran las discrepancias.

Me enorgullezco, entonces, de que nuestra inmadurez y la forma a veces infantil (la cual tiene su encanto) de asumir la realidad no opaque nuestra capacidad de escucharnos, de criticarnos y de encarar los disgustos con valentía y respeto. 

Árbol de palabras. Barrio Juan Rey.


Me voy, también, con una enseñanza que ya había reflexionado en días pasados: formar un colectivo es una apuesta política. En una época donde se vanagloria la eficiencia, la competitividad, el individualismo y las roscas de todo tipo, creer en una forma de trabajo colectivo es, pues, una forma de resistencia. Trabajar en grupo supone aceptar las diferencias, sobreponerse al discurso de la eficacia y el rendimiento, al individualismo utilitario y a los liderazgos sin oposición. Quizá trabajando cada uno por su lado se verían resultados más rápidos, más edulcorados y más acordes con las exigencias de estos tiempos; sin embargo, si cada uno estuviera aislado no tendríamos muchas historias qué contar, situaciones ridículas que compartir, divertimentos que gozar en compañía del otro. Creo que, en últimas, sería más aburridor y menos enriquecedor. Sí, sigo pensando que un colectivo supone una apuesta política, tal vez más sutil, tal vez menos explícita, pero por eso mismo, quizá más gratificante. 

Integrantes de ArtoArte.


26 enero 2016

Árboles y mariposas. Documento rescatado del Club Juvenil Siglo XXI.

Recuperamos un documento impreso hace más de 15 años por la organización Club Juvenil Siglo XXI. Esto, como parte de nuestro proyecto "Archivo Vivo".

Cierto día un joven periodista interesado en los árboles de la ciudad tomó su grabadora de bolsillo y salió en busca de un árbol que quisiera ser entrevistado; recorrió parques y calles encontrando a su paso muchos árboles silenciosos y tímidos, hasta que llegó al pie de un Urapán al que hizo la pregunta que ya sabía de memoria:

Venerable árbol ¿quiere usted enviar un mensaje a alguien? Y el árbol respondió:

— Quiero agradecer a la persona que me sembró y protegió para llegar a ser lo que soy: purificador del aire, alimento de las aves, sombra del sol, paraguas de la lluvia, barrera contra el ruido, escoba de polvo, filtro de los tóxicos, hermosa y discreta compañía, productor de néctar, fragancia de la calle, flores de muchísimos colores, juguete del viento, fortaleza del suelo, nido de las aves, recipiente del agua y enriquecedor visual.

Árbol en San Rafael Sur Oriental. Colectivo Machete. Proyecto Arbolario.


Una mariposa de color anaranjado que tenía tres meses de edad y ya estaba embarazada, fue llevada por un viento caprichoso, hasta un barrio de la ciudad, donde por desgracia no había árboles ni plantas donde pudiera depositar su larga cadena de huevos.

Mariposa, por Omar David Bernal. Proyecto Arbolario.

Anduvo por algunas calles en busca de un lugar apropiado para depositar su carga, dando siempre con lo mismo, grandes bloques de cemento, charcos de aceite y botaderos de basura mal oliente. Desesperada, se puso a llorar. 

¿Dónde depositará sus huevos esta mariposa y dónde andarán aves si cada día hay menos árboles en la ciudad?

Documento original.

20 enero 2016

¿Quién puede distinguir entre el héroe y el asesino, entre el líder y el tirano?

Los líderes y los héroes son vacíos, locos, prepotentes, odiosos y maléficos. Mienten cuando se dicen intérpretes del pueblo y pretenden hablar en su nombre, pues la bandera que empuñan es la de la muerte; para subsistir necesitan de la opresión y de la violencia. En cualquier posición que asuman, en cualquier sistema de gobierno o tipo de sociedad, el líder y el héroe exigirán obediencia y culto. 


No pueden soportar la libertad, la invención y el sueño, tienen horror al individuo, se colocan por encima del pueblo, el mundo que construyen es feo y triste. Así ha sido siempre. ¿Quién puede distinguir entre el héroe y el asesino, entre el líder y el tirano? El humanismo nace de aquellos que no tienen carisma ni poseen ni la mínima parcela de poder. Si pensamos en Pasteur y en Chaplin, ¿cómo admirar y estimar a Napoleón?




Memoria de un niño. Jorge Amado
Alianza Editorial. Alianza Cien, n° 91. Madrid, 1996, 64 páginas.

21 diciembre 2015

¡Nuestro nuevo proyecto! Libros para todos los gustos.

Hace un tiempo, nosotros, el Colectivo ArtoArte y la agrupación Vientos Surorientales, decidimos presentarnos a la III Convocatoria de Bibliotecas Comunitarias que gestionó Biblored. Gracias a un trabajo disciplinado, tuvimos la fortuna de ser seleccionados en dicha convocatoria en su línea: "Apoyo a iniciativas comunitarias de fomento a la lectura, escritura y oralidad desarrolladas en espacios no convencionales".

Esta línea aboga, entre otras cosas, por potenciar la lectura fuera de lugares tradicionales: biblioteca, casa, universidad, escuela, etc., y apostarle, en su lugar, a espacios atípicos: la calle, el parque, el mercado y tantos otros como se nos pueda ocurrir.  


Fabio Ramirez, Fredy Triana Vargas y Joker Woman (integrantes de Vientos Sur Orientales y ArtoArte)
tras la visita del funcionario de Biblored que hizo entrega del estímulo. 
17 de diciembre de 2015.



Así nace nuestro nuevo proyecto: "A leer mi cuadra". Con esta nueva iniciativa buscaremos acompañar nuestras demás acciones artísticas en escenarios donde la lectura no es tan privilegiada. En principio nos moveremos con una maleta viajera repleta de libros por los lugares donde se han hecho intervenciones plásticas, luego, estaremos en aquellos espacios ocupados por organizaciones, eventos, festivales, etc., de nuestra localidad.

Esta es una nueva oportunidad de incentivar la lectura, la escritura, la oralidad, y todo aquello que nos regala la palabra y las letras. Por eso, te invitamos a estar pendiente de este nuevo proyecto, para que tú y tus allegados se encuentren alrededor de los libros y la conversación libre.  

14 diciembre 2015

Los árboles en la literatura II


BOGOTÁ MÍA

De súbito mirando por la ventana de un hotel
me cala tu amor, Bogotá mía:
con el atardecer rojo en la vidriera de un inmenso edificio,
con tu sol rojo de las cinco y media sobre las parejas del parque,
lejano, de visitante, de huésped,
me sé tuyo, Bogotá mía, azul y gris y roja.

Bogotá mía con los buses más hediondos del mundo,
ciudad de burócratas salvada por los urapanes. 

Darío Jaramillo Agudelo
Del libro Bogotá Mía. Navegante Editores, Bogotá, 1999. 

*
Sobre un árbol tradicional de la Universidad de los Andes

...él
el desdoblado en su doble altura
doble cuerpo
alma solamente recta alzada
y no obstante dividida...


Acuarela de Felipe Correa. Eucalipto de la
Universidad de los Andes.


Margara Russotto. 

*
PEQUEÑA ELEGÍA


Ya para qué seguir siendo árbol
si el verano de dos años
me arrancó las hojas y las flores

Ya para qué seguir siendo árbol
si el viento no canta en mi follaje
si mis pájaros migraron a otros lugares

Ya para qué seguir siendo árbol
sin habitantes
a no ser esos ahorcados que penden
de mis ramas
como frutas podridas en otoño. 

Raúl Gómez Jattin


*


Antes de derribarlo valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo.

Raúl Gómez Jattin. 


*

Aquí viene el árbol, el árbol
nutrido por muertos desnudos,
muertos azotados y heridos,
muertos de rostros imposibles,
empalados sobre una lanza,
desmenuzados en la hoguera,
decapitados por el hacha,
descuartizados a caballo,
crucificados en la iglesia.

Aquí viene el árbol, el árbol
cuyas raíces están vivas...

Pablo Neruda

*

Al almo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejercito de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el leñador, y el carpintero 
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracias de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera. 

Antonio Machado. 

Imágenes y Relatos de Ciudad

El Copetón y el Diente de León En el año 2017, el colectivo Arto Arte recibió la invitación por parte de profesor y artista Oscar Moreno...